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lunes, 11 de diciembre de 2017

¡Todo es de regalo!
2017-12-11
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; […] es don de Dios (v. 8).
El Café Rendezvous, en Londres, tiene luces agradables, sillones cómodos y una atmósfera con aroma a café. Lo que no tiene son precios. Empezó como un negocio de una iglesia local, pero, al año, fue transformado. Los encargados sintieron que Dios estaba llamándolos a hacer un cambio radical: todo lo que ofrecían en el menú sería gratis. Hoy puedes pedir café, tortas o sándwiches sin costo. Ni siquiera hay un tarro para donaciones. Todo es de regalo.
Le pregunté al gerente por qué eran tan generosos. «Simplemente, estamos tratando a la gente como Dios nos trata a nosotros —dijo—. Él nos da igual, sea que le agradezcamos o no. Es generoso con nosotros más allá de lo imaginable».
Jesús murió para rescatarnos de nuestro pecado y reconciliarnos con Dios. Resucitó y ahora vive. Debido a esto, todos nuestros errores pueden ser perdonados, y hoy podemos tener vida nueva (Efesios 2:1-5). Y una de las cosas más asombrosas es que todo es gratuito. No podemos comprar la vida eterna que Jesús ofrece. Ni siquiera podemos donar para pagarla (vv. 8-9). Es todo de regalo.
Cuando sirven tortas y cafés en el Café Rendezvous, esas personas están reflejando la generosidad de Dios. La vida eterna se nos ofrece a ti y a mí porque Jesús pagó la cuenta. — Sheridan Voysey

Señor, quiero tomar del agua de la vida gratuitamente.
La vida eterna es un regalo listo para ser recibido.

sábado, 25 de noviembre de 2017

Una comida recordando viejos tiempos y haciendo planes, Gracias Jose y Kathy por vuestra visita.

somos humanos

Somos humanos
2017-11-25



… sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables (1 Pedro 3:8).
Cuando le pidieron que definiera su rol en una comunidad que a veces no cooperaba con el cumplimiento de la ley, un jefe de policía reflexionó: «Somos seres humanos que trabajan con seres humanos en crisis».
Su humildad, al admitir su igualdad de condiciones con los demás, me recuerda las palabras de Pedro al escribir a los primeros cristianos que sufrían bajo la persecución romana: «Sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables» (1 Pedro 3:8). Tal vez, lo que Pedro estaba diciendo era que la mejor respuesta frente a seres humanos en crisis es ser conscientes de que somos todos iguales. ¿Acaso no fue eso lo que Dios hizo al enviar a su Hijo a hacerse humano para ayudarnos? (Filipenses 2:7).
Si miramos solo nuestro corazón caído, nos vemos tentados a menospreciar nuestra condición humana. Pero ¿y si consideramos nuestra humanidad como parte de lo que aportamos al mundo? Jesús nos enseña cómo vivir siendo plenamente humanos, como siervos y reconociendo que somos iguales. Dios nos creó a su imagen y nos redimió con su amor incondicional.
Hoy, encontraremos personas con diversas luchas. ¡Qué diferencia podemos marcar al responder como humanos que trabajan juntos con otros humanos en crisis! 

Padre, ayúdanos a humillarnos cuando respondemos a otros.
La humildad surge de conocer a Dios y conocernos a nosotros mismos.

jueves, 28 de septiembre de 2017


Leer: Job 2:1-10
… ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos?… (v. 10).
Cuando nuestro hijito mordió por primera vez un gajo de limón, frunció la nariz y sacó la lengua. «Puaj», dijo, por lo amargo. Me sonreí y quise tomar el trozo de fruta, con la intención de tirarlo a la basura.
«¡No!—gritó mientras se alejaba corriendo—. Más puaj». Fruncía los labios cada vez que mordía y saltaba el jugo. Finalmente, me dio la piel del gajo y se fue.
Mis papilas gustativas reflejan perfectamente mi tendencia a preferir los momentos dulces de la vida y evitar los amargos. Esto me recuerda a la esposa de Job, que parece haber compartido mi aversión a lo agrio del sufrimiento.
Sin duda, a Job no le gustaban las dificultades ni los problemas; aun así, honró a Dios en circunstancias desgarradoras (Job 1:1-22). Cuando llagas dolorosas afligían su cuerpo, soportó la agonía (2:7-8). Su esposa le dijo que se olvidara de Dios (v. 9), pero él siguió confiando en el Señor (v. 10).
Es natural preferir evitar los tragos amargos de la vida, pero el Señor usa las pruebas para enseñarnos a confiar en Él, depender de Él y someternos a Él, mientras nos da poder para atravesar las dificultades. Y como Job, no es necesario aprender a disfrutar del sufrimiento para aprender a saborear la inesperada dulzura de los momentos amargos.  — Xochitl Dixon

domingo, 3 de septiembre de 2017

IGLESIA CRISTIANA EVANGÉLICA DE TORREDONJIMENO
 Domingo, 3 de septiembre, 2017
 Predicación a cargo de Juan Pedro Romero

¿Nos avergonzamos por orar en público? Si es así, ¿Qué se esconde detrás de ese sentimiento de vergüenza? ¿Trae beneficios la oración sincera sin importar las consecuencias de ser vistos? Como diría Alejandro Sanz "...cuando nadie me ve, puedo ser o no ser...". 
La autenticidad de nuestra fe en lo privado inevitablemente se verá en público y traerá sus beneficios. La historia de la oración de Daniel es muy conocida por todos. *Contexto histórico del cautiverio de Judá:* 597AC. Amos y Oseas anunciaron el cautiverio de Judá. Cuando murió Josias los babilonios sitiaron Jerusalén. Está fue la primera deportación: 2º de Reyes 24:12 Entonces salió Joaquín rey de Judá al rey de Babilonia, él y su madre, sus siervos, sus príncipes y sus oficiales; y lo prendió el rey de Babilonia en el octavo año de su reinado. 2º de Reyes 24:13 Y sacó de allí todos los tesoros de la casa de Jehová, y los tesoros de la casa real, y rompió en pedazos todos los utensilios de oro que había hecho Salomón rey de Israel en la casa de Jehová, como Jehová había dicho. 2º de Reyes 24:14 Y llevó en cautiverio a toda Jerusalén, a todos los príncipes, y a todos los hombres valientes, hasta diez mil cautivos, y a todos los artesanos y herreros; no quedó nadie, excepto los pobres del pueblo de la tierra. 2º de Reyes 24:15 Asimismo *llevó cautivos a Babilonia * a Joaquín, a la madre del rey, a las mujeres del rey, a sus oficiales y a los poderosos de la tierra; cautivos los llevó de Jerusalén a Babilonia. 2º de Reyes 24:16 A todos los hombres de guerra, que fueron siete mil, y a los artesanos y herreros, que fueron mil, y a todos los valientes para hacer la guerra, llevó cautivos el rey de Babilonia. 2º de Reyes 24:17 Y el rey de Babilonia puso por rey en lugar de Joaquín a Matanías su tío, y le cambió el nombre por el de Sedequías. Daniel está en esta deportación. 587AC a Sedequias se le ocurre revelarse cinta Babilonia y los babilonios destruyeron aún más a Jerusalén y a partir de aquí ocurre la 2°deportación.

Daniel: Pertenecía a una familia noble de Jerusalén. Instruido en la cultura Babilonia destacaba entre los demás y creció su fama. Estuvo bajo el reinado de 4 reyes. Daniel destaca por cumplir la ley de Dios. Solo Jesús cita a Daniel en la escritura. Mateo 24:15 Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda).

Definición de vergüenza: Sentimiento de pérdida de dignidad causado por una falta cometida o por una humillación o insulto recibidos. Adán y Eva cuando pecaron tuvieron vergüenza que solo se conoce en el estado de"pecado": por eso experimentamos vergüenza.

Quitarle la ropa a alguien era castigarlo. (Deshonrarlo). Isaías 20:4 así llevará el rey de Asiria a los cautivos de Egipto y los deportados de Etiopía, a jóvenes y a ancianos, desnudos y descalzos, y descubiertas las nalgas para vergüenza de Egipto. Delante de Dios lo que avergüenza es "no estar vestido de justicia". Oseas 4:7 Conforme a su grandeza, así pecaron contra mí; también yo cambiaré su honra en afrenta. Aplicación: no nos avergoncémos del Evangelio.

*Daniel cap.6*
Daniel 6:3 Pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino. Daniel 6:4 Entonces los gobernadores y sátrapas buscaban ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado al reino; mas no podían hallar ocasión alguna o falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado en él. ... Daniel 6:7
Todos los gobernadores del reino, magistrados, sátrapas, príncipes y capitanes han acordado por consejo que promulgues un edicto real y lo confirmes, que cualquiera que en el espacio de treinta días demande petición de cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones. 
.... Daniel 6:10 
Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes. ... Daniel 6:13 
Entonces respondieron y dijeron delante del rey: Daniel, que es de los hijos de los cautivos de Judá, no te respeta a ti, oh rey, ni acata el edicto que confirmaste, sino que tres veces al día hace su petición. ... Daniel 6:20 Y acercándose al foso llamó a voces a Daniel con voz triste, y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, ¿te ha podido librar de los leones? ... Daniel 6:22 Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo. ... Daniel 6:25 Entonces el rey Darío escribió a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan en toda la tierra: Paz os sea multiplicada. Daniel 6:26 De parte mía es puesta esta ordenanza: Que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen ante la presencia del Dios de Daniel; porque él es el Dios viviente y permanece por todos los siglos, y su reino no será jamás destruido, y su dominio perdurará hasta el fin. Daniel tenía más de 80 años cuando pasaron estas cosas.

1 lección: *¿Cómo trabajamos ante nuestros jefes?* Con Daniel no pudieron sino criticar su religión. Alégrate porque Dios tiene las riendas. Sigue en esa línea. 

2 lección: Daniel 6:10 Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes. *Nuestras oraciones a veces son interrumpas por lo apretado de nuestra agenda*. Debemos plantearnos orar con regularidad. 

3 lección: *¿Que está diciendo la gente de nuestro trabajo y alrededor de nosotros mismos?* Si Dios libró a Daniel, también nos librará a nosotros. El Señor nos pondrá en situaciones nuevas y debemos ser fieles para dar testimonio. Versículo clave: *Daniel 6:10 Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes.* El edicto no acobardó a Daniel. El podía haber orado en secreto, pero abrió sus ventanas.

 *Las ventanas nos dan ventilación (la oración nos debe hacer entrar el aire de Dios que nos renueva, que nos da utilidad para Dios.* *Debemos orar* 

*Las ventanas nos dan dan luz: la Biblia es como una ventana y cuando la leemos nos da la luz para ver. Si pones a Dios en lo que haces lo encontrarás en lo que acontece*. *debemos leer*

 *Las ventanas nos dan testimonio: tenemos una misión y compromiso. Esto es una señal del reino de Dios y nuestro testimonio debe ser público*. *Debemos dar testimonio*

*Dios juzgará a los que hacen mal* 
Daniel 6:24 Y dio orden el rey, y fueron traídos aquellos hombres que habían acusado a Daniel, y fueron echados en el foso de los leones ellos, sus hijos y sus mujeres; y aún no habían llegado al fondo del foso, cuando los leones se apoderaron de ellos y quebraron todos sus huesos. *Cuando llegan las adversidades es cuando Dios puede ayudarnos a hacer cosas extraordinarias para Él* Daniel 6:18 Luego el rey se fue a su palacio, y se acostó ayuno; ni instrumentos de música fueron traídos delante de él, y se le fue el sueño. El rey estaba preocupado por "un esclavo"(Daniel). Debemos seguir confiando en Dios y en su actuación, rechazando unirnos a la mayoría.

viernes, 25 de agosto de 2017

SOMOS AMADOS Y SALVOS Meditaciones Margarita Burt “El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado” (Romanos 5:5). Lectura: Romanos 5:5-11. Soy amado. El Espíritu derrama el amor de Dios en mi corazón. Lo vivo. Lo noto, lo siento. Es la maravillosa sensación de sentirme amada por Dios. Somos amados y con este amor que hemos recibido, amamos a Dios y a los demás. Amamos con el amor de Dios que el Espíritu Santo ha derramado en nuestros corazones. Es un amor compasivo que me amó a mí cuando aún era pecadora: “Mas Dios mostro su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (v. 8). Con su amor podemos amar a pecadores, no importa cómo sea la persona. Cristo ama a delincuentes, a adúlteros, a niños desobedientes, a hijos rebeldes, y a todo el colectivo LGBTI, pero su amor no nos salva, somos salvos por su sangre. Aquellos no serán salvos hasta que no vengan a Él. De momento están bajo la ira de Dios: “Estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira” (v.9). Lo nuestro es un evangelio de amor y de sangre. Oh Padre, me amaste cuando era pecadora y me amas ahora que soy salva. Gracias por la sangre de Cristo y por tu salvación tan grande que transforma al pecador en santo. ¡Esto es glorioso! Soy abundantemente salva. “Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira” (v. 9). “Mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida” (v. 10). “Mucho más” se repite dos veces. ¿Cómo podemos ser más salvos que salvos? Para nosotros la salvación es una cosa fija, pero para Pablo la salvación es también un proceso. “Salvación” es una palabra general que incluye la justificación y la santificación, como “verdura” incluye zanahorias y judías verdes. Hemos sido justificados (ahora); seremos salvos de la ira (futuro). Éramos enemigos de Dios en el pasado, hemos sido reconciliados en el presente y seremos salvos en el futuro. Éramos enemigos por nuestro pecado, hemos sido reconciliados por su sangre, y seremos salvos por su vida, esto es, por el proceso de la santificación que se realiza en nosotros por medio de su vida en nosotros por el Espíritu Santo. La justificación es la solución para nuestra vieja naturaleza y la regeneración es la solución para nuestra nueva naturaleza; la regeneración es la vida de Cristo en nosotros, o sea, su Espíritu en nosotros. El viejo hombre fue crucificado con Cristo, y hemos resucitado con Cristo a una nueva vida: somos salvos por su vida, por su resurrección, porque hemos resucitado con Él y hemos recibido su vida. Por lo tanto: “Nos gloriamos en Dios por el Señor Jesucristo, por quien hemos recibido la reconciliación” (v. 11). ¡Amen!

miércoles, 23 de agosto de 2017

UNA NUEVA ESCLAVITUD Margarita burt, Meditaciones “… y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia” (Romanos 6:18). Al enseñar la justificación por la fe y no por cumplir las obras de la ley, los oponentes de Pablo le acusan de enseñar “antinomianismo”, es decir, hacer caso omiso de la ley, creer que podemos vivir de cualquier manera. El capítulo 6 de Romanos es su respuesta a esta acusación. Pablo dice que, lejos de pecar todo lo que nos da la gana porque estamos bajo la gracia y no bajo la ley, estar bajo la gracia significa haber muerto al pecado. ¡Es absurdo vivir en el pecado cuando hemos muerto al pecado! Estar bajo la gracia forma parte de una nueva manera de vivir en la cual estamos totalmente identificados con Cristo. Hemos muerto con él y resucitado para vivir una nueva vida ya no esclavizados por el pecado: “sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado” (v. 6). El cristiano tiene que considerarse muerto al pecado: “Consideraos muertos al pecado” (v. 11). Su actitud es: “He muerto al pecado. No respondo a sus impulsos”. Se considera muerto al pecado, y se disciplina para no pecar: “No permitan que el pecado controle la manera en que viven, no caigan ante los deseos pecaminosos. No dejen que ninguna parte de su cuerpo se convierta en un instrumento del mal para servir al pecado. En cambio, entréguense completamente a Dios, porque antes estaban muertos pero ahora tienen una vida nueva. Así que usen todo su cuerpo por un instrumento para hacer lo que es correcto para la gloria de Dios” (v. 12, 13, NTV). El versículo 14 es la conclusión de la primera mitad de Romanos 6: “Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia”. La segunda mitad es paralela. Pablo dice lo mismo otra vez: “¿Qué pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia?” (v. 15), que es paralelo al versículo 1: “¿Qué pues, diremos? ¿Perseveremos en el pecado para que la gracia abunde?”. En ambos casos Pablo contesta la pregunta: “De ninguna manera” (vs. 2, 15). En la segunda mitad del capítulo, Pablo dice que la libertad del pecado es incompatible con el cristianismo, porque ahora no somos esclavos del pecado, sino, todo lo contrario, esclavos de Dios (v. 16-23): “Libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia” (v.18). Antes, cedíamos nuestros cuerpos al servicio del pecado; ahora, los cedemos a la justicia. Cuando te cedes a alguna cosa, llegas a ser el esclavo de esta cosa (v. 16), si es el pecado, o si es la justicia. Solo hay dos estados: o bien eres esclavo del pecado, o bien eres esclavo de la justicia. No hay un estado neutral en que estás bajo tu propia jurisdicción, ni bajo la de Dios, ni la del diablo, ¡porque esta es la esencia del pecado, ser esclavo de ti mismo! “Sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia” (v. 16). Sus elecciones te hacen o bien un esclavo del uno, o bien del otro. La conversión es escoger obedecer a Dios. Ahora que hemos escogido ser esclavos de Dios, tenemos dos beneficios: la santificación y la vida eterna: “Ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna” (v. 22). ¡Suspiro feliz!